5 de marzo de 2012

La pólvora, punto de inflexión en la historia de las murallas.

Desde la Edad Clásica la utilización de catapultas, mangoneles, arietes, balistas y trabucos era muy frecuente con el fin de abrir brecha en la muralla para su posterior invasión y conquista.


La llegada de la pólvora supuso una revolución total a la hora del diseño de una muralla por parte de los arquitectos e ingenieros en Europa. Aunque en China la pólvora ya se había descubierto (S.IX d.C- S.XI d.C), se utilizaba únicamente con fuegos artificiales , y no se llegó a comprender el verdadero valor del descubrimiento hasta que se aplicó su uso como propulsor de proyectiles. A principio del S.XIV apareció la primera arma de pólvora, la cual era un cañón de estilo bastante arcaico encargado a un herrero fiorentino por parte de un noble adinerado.


A mediados del S.XV, la tecnología de los cañones y la pólvora había avanzado suficiente para ser consideradas armas seguras e importantes. En la  Baja Edad Media , los cañones primitivos se utilizaban para derribar murallas en los asedios, y sobre todo torres defensivas muy perjudiciales para la entrada de infanteria a pie en la ciudad. La intrusión de estos cañones en el plano militar dio luz a un cambio crucial en la construcción de estas murallas. Los altos muros en vertical fueron reemplazadas por murallas inclinadas de menor altura, las "trazas" empezaron a cobrar peso. En 1340, en el sitio de Terni, se utilizaron por primera vez los morteros, antecesores de los cañones.

Pero antes de seguir es importante plantearse ¿Qué es la pólvora?
Bien, la pólvora es comúnmente conocida como un polvo explosivo utilizado en balística (generalmente), en particular la pólvora negra. Está compuesta en un 75% de nitrato potásico, 15% carbón y 10% azufre.

Berthold Schwarz
En Europa la primera cita que tenemos sobre la pólvora data del 1248, en los escritos del monje inglés, Roger Bacon. En 1334 ya se fabrica pólvora en Inglaterra y en 1340 en Alemania ya se cuenta con instalaciones para su creación, siendo Berthold Schwarz el monje que los alemanes atribuyen la primera datación de la pólvora en Europa.

Roger Bacon
Fue en el Sitio de Pisa donde, por primera vez, se usa la pólvora para que las minas rebasen el muro de las fortificaciones. El Estado creó un monopolio de la pólvora hasta la segunda mitad del S.XVI, ya que hasta el S.XVII no se permitió la creación de fábricas de pólvora privadas. Fue el único explosivo conocido hasta el descubrimiento del denominado oro fulminante, un poderoso explosivo utilizado por primera vez en 1628 durante las contiendas bélicas que se desarrollaron en el continente europeo. 
¿Cómo se descubrió la pólvora? 
 La pólvora, el primer explosivo conocido, fue descubierta por casualidad en China en torno al siglo IX. Su hallazgo parece ser fruto de las investigaciones de algún alquimista que, en su búsqueda del elixir de la eterna juventud, dio por accidente con la fórmula del explosivo. De hecho las primeras referencias a la pólvora las encontramos en textos herméticos advirtiendo de los peligros de mezclar determinadas sustancias.
En el siglo X ya se utilizaba con propósitos militares en forma de cohetes y bombas explosivas lanzadas desde catapultas. Se sabe que ya en el año 1126 se utilizaban cañones hechos de tubos de bambú para lanzar proyectiles al enemigo. Más tarde esos tubos serían sustituidos por otros de metal más resistente; el más antiguo del que se tiene noticia data de1290. 


Desde China el uso militar de la pólvora pasó a Japón y a Europa. Se sabe que fue usado por los mongoles contra los húngaros en 1241 y que Roger Bacon hace una mención en 1248. Hasta ese momento Europa sólo había contado con un producto inflamable llamado "fuego griego" que sin embargo no podría competir con la efectividad del recién llegado invento. 


Durante el siglo XIV el uso de cañones se generalizó tanto en China como en Europa, pero el problema seguía residiendo en crear tubos de metal capaces de contener las tremendas explosiones que se producían en su interior. Este problema pudo haber conducido a la falsa afirmación de que los chinos sólo utilizaron la pólvora para hacer fuegos artificiales, lo que no es en absoluto cierto ya que está documentado que hicieron uso de ella con propósitos bélicos en numerosas ocasiones. Así por ejemplo el grosor y la solidez de las murallas de Beijing deja bien a las claras que se diseñaron para resistir el ataque de la artillería enemiga y la dinastía Ming cambió la ubicación de la antigua capital Nanjing por el hecho de que las colinas de alrededor eran una localización demasiado tentadora para que el adversario ubicara sus cañones. 


Cuenta la leyenda que la fórmula pudo llegar a Europa en 1324 de la mano de un monje peregrino. La receta consistía en la mezcla de carbón, azufre y salitre que el religioso comunicó al abad de un monasterio donde pernoctó. A la mañana siguiente el monje que se encontraba en la puerta al ver salir al huésped, pudo comprobar con horror que debajo de los ropajes monacales le asomaba un rabo peludo: era el mismísimo diablo que el terrible invento venía a perturbar para siempre y a sembrar el caos la sociedad de la época.
La pólvora se extendió con rapidez por toda Europa y jugó un papel fundamental en el equilibrio de poder que se establecería a partir de entonces, ya que eran muy pocos los personajes que contaban con dinero y capacidad suficiente para fabricar armas. En España se dice que la llegada de la pólvora fue a traves de los nobles árabes del Al-Andalus. Mohamed IV de Granada la utiliza, en el 1331, contra las fronteras cristianas de Alicante y Orihuela.


Entre los siglos XV al XVII se asistiría a un amplio desarrollo de la tecnología relacionada con al pólvora. Los avances en el campo de la metalurgia hicieron posible la elaboración de armas de pequeños tamaño y mosquetes. Resulta curioso que todavía en el siglo XV, Enrique VIII de Inglaterra manifestara que "las armas de fuego nunca suplantarían al arco largo de la infantería inglesa". Incluso tiempo después, cuando las armas se habían generalizado en todos los ejércitos, muchos seguían considerando su uso como una vileza impropia de verdaderos caballeros. A partir de la segunda mitad del siglo XVI la fabricación de la pólvora en casi todos los países, estaba ya en manos del Estado y su uso sería reglamentado poco después. 

 En 1886 Paul Vielle inventó un tipo de pólvora sin humo hecho con nitrocelulosa gelatinizada mezclada con éter y alcohol. Esta mezcla se pasaba por unos rodillos para formar finas hojas que después se cortaban con una guillotina al tamaño deseado. El ejército francés fue el primero en usar este nuevo tipo de explosivo, que no formaba humo y era mucho más potente que el anterior, y otros países europeos no tardaron es seguir su ejemplo. Muchas otras innovaciones se sucedieron en el campo de los materiales explosivos hasta llegar a la actualidad, pero sin duda la aparición de la pólvora en occidente en la Edad Media fue el acontecimiento más significativo.


 Por último cabe decir que la artillería creada con la llegada de la pólvora contó con cuatro fases:
 -Primera época: Generalmente se usaba la artillería de hierro forjado, la bombarda, en el S.XV y principios del S.XVI.
-Segunda época: Fue aquí donde se comenzo a usar artillería de bronce, la culebrina y el cañón. Finales del S.XVI y S.XVII.


-Tercera época: Conocida como la época de la "Artillería de Ordenanza". Finales del S.XVII, S.XVIII y primera mitad del S.XIX, el mortero avanzado (nada que ver con el de la Baja Edad Media) fue muy usado.
-Cuarta época: "Artillería de Acero", pues se intentó que la artillería fuese cada vez más consistente y segura, y el acero era la aleación necesaria para ello. Segunda mitad del S.XIX y S.XX.






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